<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-7422212038595975149</id><updated>2011-04-22T03:39:27.903+02:00</updated><category term='razón'/><category term='límites'/><category term='mal'/><category term='serie B'/><category term='moralidad'/><category term='ética'/><category term='ansia'/><category term='dialéctica'/><category term='el mal'/><category term='multisalas'/><category term='poder'/><category term='Historia'/><category term='posmodernidad'/><category term='villanos'/><category term='resentimiento'/><category term='culpa'/><category term='lucha'/><category term='el caballero oscuro'/><category term='el desplazamiento'/><category term='tecnología'/><category term='racionalidad'/><category term='videojuegos'/><category term='joker'/><category term='hannah arendt'/><category term='reflexión'/><category term='Cine'/><title type='text'>Migajas de reflexión</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://migajasdereflexion.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422212038595975149/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://migajasdereflexion.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Óscar Brox</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17563392240239264741</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>8</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7422212038595975149.post-165478505054902840</id><published>2009-04-07T00:31:00.002+02:00</published><updated>2009-04-07T00:38:11.759+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7422212038595975149-165478505054902840?l=migajasdereflexion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://migajasdereflexion.blogspot.com/feeds/165478505054902840/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7422212038595975149&amp;postID=165478505054902840' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422212038595975149/posts/default/165478505054902840'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422212038595975149/posts/default/165478505054902840'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://migajasdereflexion.blogspot.com/2009/04/mad-men.html' title=''/><author><name>Óscar Brox</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17563392240239264741</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7422212038595975149.post-1531206248215725767</id><published>2008-12-04T18:53:00.003+01:00</published><updated>2008-12-04T19:56:45.773+01:00</updated><title type='text'>LA CONTRADICCIÓN EN LA MORALIDAD</title><content type='html'>Un término aterrador en la filosofía moderna es "conflicto". La imposibilidad de resolver los conflictos ha sido uno de los impulsos básicos de todo esfuerzo teórico (tanto científico como filosófico, en el caso de que fueran diferentes). Uno de los mayores logros de los esfuerzos teóricos es la posibilidad de adelantarse a un estado de cosas. Cuando lanzo un objeto, siempre que tenga la información suficiente, puedo anticipar de forma adecuada el lugar en el que caerá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un esfuerzo moral ha sido el de crear una teoría que pudiera anticipar el comportamiento (otros campos, como la psicología, han intentado este mismo resultado). De esta forma aparece el procedimentalismo, que sobre la base de derivaciones trascendentales procura orientar la acción de forma correcta. Al decir "correcta" se indica que la respuesta se ha conseguido de una forma adecuada a un sistema que la validará como adecuada de forma al sistema preestablecido, que ha podido anticipar la respuesta moral adecuada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Correcto" no es sinónimo de justo, ni de bueno. Bajo estas cosmovisiones conseguimos tranquilizarnos, o al menos estar alerta exclusivamente con aquellos que nos ofertan buenas razones para tomar esa postura de extrema atencióny que nos consume cuantiosos recursos personales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensemos en el caso de un enfermo mental. Pocos casos suponen un desafío mayor para los que no consideramos gente abierta de mente. ¿Se puede dialogar con un loco? Si está tranquilo suponemos que sí, pero si está en un "estado alterado de conciencia" (¿suenan los ecos del Jóker?) se nos plantean cuestiones particulares que nos harán deliberar generalmente de una manera o de otra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si voy solo existe un número determinado de posibilidades de que dialogue; si voy con mi madre o mi sobrinito es posible que tome una decisión en la que la protección de mis seres queridos ante un riesgo probable sea mi mayor motivación, lo que reduciría la posibilidad de diálogo. Si mi compañía es campeón del mundo de "full contact" y dispuesto al enfrentamiento físico fuera de la competición y, además, el loco es poquita cosa, mi respuesta variará.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero todo esto nos llevaba a la descolocación, a la desubicación moral que nos provoca aquél que se caracteriza por su falta de consistencia en el momento de relacionarse con nosotros. Si, por el contrario, tuvieramos una certeza (lato sensu) de que el que va por la otra acera es un asesino en serie nuestra respuesta sería automática. Huiríamos. No es el caso del loco; en el caso del asesino la respuesta racional es una que no hace falta derivar: huir (al menos en la mayoría de los casos, salvo que quisiera morir o relacionarme con el asesino en serie por alguna razón anómala, como saber que uno será famoso, o al menos su nombre, si es asesinado por este personaje).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tendríamos tres formas de relacionarnos, dos con repuestas morales certeras, y una con respuesta moral incierta en el plano individual, aunque quizá justificable en función del contexto, de dónde estemos colocados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bien, ¿qué supone el jóker de novedoso en el mundo relacional? Pues que no es un loco en el sentido en el que indicábamos antes. El enfermo de antes tenía una relación errónea con una realidad que le aparecía distorsionada. Ello provocaba en él una imposibilidad de encontrar una motivación racional para relacionarse con el mundo en la manera en la que el resto de las personas se relacionaría habitualmente. Esta incertidumbre provoca en el que se relaciona con el loco un desasosiego, en cuanto que le resulta improbable anticiparse a su comportamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema del Jóker es que tiene una motivación, tiene una inteligencia suficiente para poder discernir los medios mejores para su fin (ver el mundo arder, según Caine) y sabe cómo conseguir ese fin en función de un contexto racional, al menos en la manera en la que se presenta Gotham (racional no quiere indicar "bueno", parece que Gotham tiene serios problemas de corrupción. Pero constatar que hay corrupción no conlleva que no haya racionalidad, salvo para corrientes muy próximas al kantianismo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá Jóker haya leído el "Gorgias" de Platón. Puede haber visto en ese libro la actitud de Calicles al final del diálogo. A veces atiende a lo moral, a veces no,... Tiene el desaire del Jóker. Pero los resortes varían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en este aspecto reside la grandeza del Jóker, en su posibilidad de distorsionar el mundo moral huyendo de toda racionalidad, una racionalidad que intenta explicar lo bueno y lo malo. Pensemos en el caso contrario, en alguien que se comportara irracionalmente bien. Pensemos los casos más sorprendentes de bondad, por ejemplo, un mendigo que limpia todos los patios de su barrio para que no los limpien los vecinos, sin pedir nada a cambio y rechazando cualquier exceso de lo que le permitiría exclusivamente subsistir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primera hipótesis: todo lo que escapa de la racionalidad que hemos interiorizado (por aprendizaje "social") queda fuera de nuestra comprensión (entendida como posibilidad de encasillamiento de la acción que tratamos).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apoyo de la hipótesis respecto a Jóker: desde el momento en el que estamos tratando temas de la mayor gravedad la incomprensión aparece generalmente como vulnerabilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá la atracción hacia el Jóker se derive del atractivo de la montaña rusa o del paracaidismo: la adrenalina de la vulnerabilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestras existencias aparecen como vidas grises, aburridas, racionalizadas, de fichar para entrar, de fichar para salir, de no creencia en los riesgos. Jóker nos lleva al estado de naturaleza de todos contra todos, de riesgo, de programación instintiva. Quizá nos retome a nuestra humanidad. Quizá nos hace humanos, más que humanos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7422212038595975149-1531206248215725767?l=migajasdereflexion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://migajasdereflexion.blogspot.com/feeds/1531206248215725767/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7422212038595975149&amp;postID=1531206248215725767' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422212038595975149/posts/default/1531206248215725767'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422212038595975149/posts/default/1531206248215725767'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://migajasdereflexion.blogspot.com/2008/12/la-contradiccin-en-la-moralidad.html' title='LA CONTRADICCIÓN EN LA MORALIDAD'/><author><name>Questor</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00627345550897568842</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7422212038595975149.post-3370249425272823664</id><published>2008-11-02T19:16:00.004+01:00</published><updated>2008-11-02T20:00:12.952+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='moralidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='reflexión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='el caballero oscuro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='joker'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ética'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='razón'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='el desplazamiento'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poder'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='límites'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='hannah arendt'/><title type='text'>El desplazamiento</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Tal vez equivocadamente, creo que uno de nuestros límites más significativos es el que reside en nuestro sentimiento de pertenencia o, en otras palabras, en nuestro arraigo. No nos cuesta excesivo trabajo definirnos apelando a nuestro origen, residencia, procedencia -a la manera del remitente postal de una carta- e, incluso, en una comunidad tan &lt;em&gt;abierta &lt;/em&gt;como Internet no resulta difícil evidenciar cierto arraigo -en foros, blogs, páginas, mails; en definitiva, en información que pueda, acertada o falsamente, construir una Historia-. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En este sentido, personajes como el Joker o Anton Chigurh tienen una ventaja sobre nosotros: son unos desarraigados, no pertenecen a nuestro mundo, al menos tal y como solemos definirlo coloquialmente. Son personajes itinerantes, en tránsito, que se desplazan a través de los márgenes. Y precisamente por esa marginalidad, que les hace estar y no estar, aparecer cuando nadie los espera, son unas figuras desplazadas. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Para entendernos, utilizo ambos conceptos, arraigo y desplazamiento, para hacer notar que ambos personajes, a diferencia de nosotros, están fuera del espacio. Y esto tiene una serie de consecuencias interesantes:&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;1. Consecuencias éticas. Apelando al significado etimológico de la palabra ética, este &lt;em&gt;ethos &lt;/em&gt;significa residencia, lugar donde se habita, fundamento o raíz de donde brotan los actos humanos. Sin ese lugar originario, sin ese suelo firme a partir del cual permitir que broten esos actos humanos, ¿podemos hablar de ética en el Joker? ¿Podemos hablar en términos de humanidad cuando nos referimos al Joker?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;2. Consecuencias espaciales. Sin espacio, no hay humanidad, porque ha sido arrebatada por mecanismos de opresión que limitan, que comprimen. Ahora bien, la pregunta es si esa situación, externa a nosotros, puede darse la vuelta y convertirse en fruto de la voluntad de ser excluido del espacio. Si la ausencia de movimiento implica ausencia de humanidad, ¿puede el movimiento, entendido como desplazamiento continuo -y recalco de nuevo, en el sentido del punto 1- implicar también ausencia de humanidad?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Desde este punto de vista, la idea que manejo -probablemente, errónea- supone darle la vuelta a la idea de Hannah Arendt en &lt;em&gt;La insostenibilidad del sujeto en el mundo &lt;/em&gt;en la que la posibilidad de movimiento "&lt;em&gt;permite a los seres humanos revelar activamente su identidad y hacer su aparición en el mundo, de tal forma que en esa revelación de su acción, en la ética, se construye el espacio en el cual habitamos&lt;/em&gt;." En efecto, esto es así, y el mejor ejemplo sería apelar a las consecuencias que la ausencia del espacio -insertos en el universo concentracionario, privados de lengua por el extranjero- supuso para las víctimas del holocausto. Pero cómo sería posible entender estas palabras cuando hablamos del Joker; qué identidad revela activamente cuando aparece en el mundo, en mitad de Gotham City; y lo más importante, qué espacio construye en el que poder habitar. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Si hasta aquí se ha seguido lo que quería decir, se entenderá que el Joker me fascina por su carácter contradictorio; porque no procede de sitio alguno -y si procede, no lo sabemos-, porque se mueve sin posibilidad de ubicación, sin capacidad de arraigo. Pero, en cambio, ese movimiento, en los términos que hemos utilizado, le permite revelar su identidad -¿como agente del caos?- y construir el espacio en el que habitamos, con signos tan destacables como la quema del dinero, una imagen con muchas implicaciones; la primera, la eliminación del dinero como la medida del valor de cambio. Y ésta tiene consecuencias muy atractivas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En definitiva, lo que me interesa destacar es la fuerza expresiva del Joker. Los términos ambiguos que le permiten moverse en los límites. De alguna forma, me hace pensar en los primeros navegantes que juzgaban el mar como el medio a partir del cual llevar a cabo una expansión territorial. Aquí, en cambio, el territorio es moral y la expansión territorial se produce a través de un medio, el cinematográfico, que presenta la misma sensación que el mar: es algo ilimitado, un terreno sobre el que todo cabe y que, de nuevo en clave tecnológica, no conoce más límite que el de la propia imaginación, y ésta es tan poderosa como pretendemos que lo sea la figura del Joker. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7422212038595975149-3370249425272823664?l=migajasdereflexion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://migajasdereflexion.blogspot.com/feeds/3370249425272823664/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7422212038595975149&amp;postID=3370249425272823664' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422212038595975149/posts/default/3370249425272823664'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422212038595975149/posts/default/3370249425272823664'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://migajasdereflexion.blogspot.com/2008/11/el-desplazamiento.html' title='El desplazamiento'/><author><name>Óscar Brox</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17563392240239264741</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7422212038595975149.post-5200298454354373195</id><published>2008-09-22T16:06:00.005+02:00</published><updated>2008-09-22T18:30:48.889+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='moralidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='resentimiento'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='culpa'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='racionalidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poder'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ansia'/><title type='text'>Límites del poder</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Retomando&lt;/span&gt; el post anterior, sería interesante conocer si el poder nos sujeta de forma limitada o ilimitada. Me explico. Ciertos pensamientos existencialistas hablaban de lo limitado del sujeto. Según varios de estos pensamientos el hombre sería algo así como carencia con conciencia. Lo interesante de este pensamiento es: muy bien, soy limitado, pero respecto a qué. Dicho de otra manera, ¿puedo ser limitado si no tengo un segundo término de comparación? Yo soy más delgado que Bud Spencer, pero menos que Kate Moss. ¿Soy delgado? Pues depende de qué sea la normalidad, que en este caso es la mayoría estadisticamente hablando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero cuando se dice que el género humano es límitado, ¿cuál es el segundo término de comparación? Pues parece que es una idea de perfección, llamada dios, o perfección, o ser moral perfecto, o incluso Rocco Siffredi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Podemos compararnos con una idea? Pues trae muchos problemas, del tipo de la naturaleza de la idea. Si somos creacionistas, si somos biologicistas o si somos conductivistas supondrá una variación de la idea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Retomamos el poder. ¿Es el poder una idea? ¿Somos limitados respecto al poder de la misma forma que ante la imperfección moral? Lo primero que hemos de ver es que el poder no parece ser una idea. Poder viene de Po-sum, y lo podríamos traducir por ser capaz de hacer, ser capaz de variar un estado de cosas. Si soy capaz de hacer estoy alejado de las ideas. Dicho de otra forma, decir que no tengo poder porque no puedo volar suena mal -aunque suene bien si digo &lt;em&gt;un&lt;/em&gt; poder-, pero decir que tengo el poder de comprarme un Porsche suena bien. Quizá en la propia semántica del concepto se nos muestra que no es una idea o, dicho de otra forma, no es sustituible por un anhelo , que es algo no realizable por su propia naturaleza -zumbarme a Patricia Conde-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esta forma, una vez que creemos que el poder se centra sobre lo realizable, ¿Dónde acaba nuestra ansiedad por el poder? Pues acaba en lo que podemos o no podemos realizar. Lo interesante es la admiración que nos produce el que puede hacer, y el que puede hacer puede ser Michael Jordan en lo físico, pero también tenemos limitaciones de poder en lo moral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos hemos lamentado ser demasiado buenos. Eso significa que nos hubiera gustado ser poderosos y no vernos sometidos a una exigencias morales que parece que no satisfacen nuestras necesidades últimas. Esto provocaría resentimiento (Ver "Genealogía de la moral" de Nietzsche).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa es una tensión que hace que nos planteemos los límites de nuestra propia moralidad. Eso es magnífico, pero conlleva una angustia horrible, en cuanto que actuamos sin creer realmente que lo que hacemos está justificado. Si actuamos fuera del sistema de moralidad nos aparece la culpa, si actuamos dentro del sistema de moralidad nos mostramos resentidos ante un sistema que limita nuestra propia felicidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y &lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;Joker &lt;/span&gt;es poderoso en cuanto que no tiene resentimiento ni culpa. Actúa como quiere, pero fuera del sistema de moralidad, pero sin culpa. Como está fuera del sistema no es resentido. No es feliz en el sentido que reconoceríamos a alguien, pero es poderoso. Y en cuanto que es poderoso nos atrae. Todos quisiéramos ser poderosos. Acostarnos con quien quisieramos, poseer los objetos que deseemos, eso es poder. Y &lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;Joker &lt;/span&gt;se comporta como quisiéramos ser. El problema es que es malo. Pero quizá lo malo ya no esté tan claro, porque desde el momento en el que nos cuestionamos que nada justifica nuestro sistema moral en última instancia -ni Dios ni un camino unívoco de la racionalidad. Ver "Intention", de Anscombe- quisiéramos salirnos de él, o cambiarlo, y eso es ansia de poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestro ansia de poder variará dependiendo de nuestras capacidades. Alguien rico deseará el yate de uno más rico. Yo me conformaría con el yate del rico. El pobre se conformaría con mi casa a medio hacer. Lo que sí que parece es que ese ansia de poder nos ha hecho ser lo que somos. La cuestión será evaluar lo que somos en fución del poder.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7422212038595975149-5200298454354373195?l=migajasdereflexion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://migajasdereflexion.blogspot.com/feeds/5200298454354373195/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7422212038595975149&amp;postID=5200298454354373195' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422212038595975149/posts/default/5200298454354373195'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422212038595975149/posts/default/5200298454354373195'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://migajasdereflexion.blogspot.com/2008/09/lmites-del-poder.html' title='Límites del poder'/><author><name>Questor</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00627345550897568842</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7422212038595975149.post-4209697744336066261</id><published>2008-09-21T12:55:00.003+02:00</published><updated>2008-09-21T13:34:49.118+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='villanos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='tecnología'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='dialéctica'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='el mal'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='joker'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='videojuegos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poder'/><title type='text'>El espectador activo</title><content type='html'>Me gustaría hacer hincapié en un concepto atractivo para nuestra discusión: el poder. Aclaro que lo voy a utilizar en sentido muy general, sin hacer referencia a otros autores que le han usos más concretos. Dicho esto, retomo la idea de las últimas líneas de la última intervención de Jose, esto es, la evaluación/vinculación activa del espectador en la dialéctica bien/mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi punto de vista, que en absoluto pretende ser original, va a incidir en la relación entre esta dialéctica y el concepto de poder, o mejor dicho, en las posibilidades que esá vinculación ofrece al espectador/sujeto. Así pues, lo que defiendo es que cuando vemos a un villano -matizo, un villano con carisma, con el que empatizamos de alguna forma-, sentimos una especie de arraigo que nos permite introyectar el poder -para destruir, para liquidar las fronteras morales- del que hace gala y sentirlo como propio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En efecto, dicho así podemos pensar en la atracción.  Yo prefiero hablar del estímulo de la imaginación. ¿De qué se trataría? Pensad en la cantidad de posibilidades que se abren cuando los límites -cualquier límite- se difuminan; cuando sentimos una carga más elevada de lo habitual y, por así decirlo, tenemos en nuestras manos la capacidad de superar las fronteras que marcan nuestra cotidianidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entiendo, pues, que se trata de una revuelta de lo cotidiano -podéis pensar que, como muchas películas, eso lleva implícita la etiqueta de evasión-. Pero una revuelta que implica la capacidad de poder crear una serie de universos, alternativos al nuestro, en el que ostentar, de forma virtual, una serie de rasgos, maneras, que en nuestro propio universo seríamos incapaces de exhibir o mantener. Así, los modos del Joker, más allá de la censura implícita por parte del espectador, activan nuestro interés por replicarlos en otra escala, por evadir las fronteras morales que parecen limitar nuestra forma de ver las cosas y expandir ésta hacia nuevos territorios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde este punto de vista, creo necesario introducir el papel -positivo, además- de los videojuegos dentro de esta expansión. En otro &lt;a href="http://www.miradas.net/2008/n78/criticas/elreydelamontana.html"&gt;sitio&lt;/a&gt; ya he hecho alusión a las posibilidades que ofrecen los últimos videojuegos. Entre otros factores, la posibilidad de crear mundos según nuestra propia forma de ver el mundo; la oportunidad de convertirnos en pequeños dioses que se preocupen por el último grano de su universo. En definitiva, la posibilidad de atribuirnos de responsabilidad ante algo que ha sido producido a partir de nuestra imaginación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Visto así, creo que el mal, el villano de las películas, es un reactivo que, precisamente, nos mueve a reaccionar dentro de nuestros papeles de espectadores pasivos. Nos interesa porque nos ofrece la posibilidad de hacer aquello que no podemos. Y ese aquello que no podemos hacer no necesariamente pasa por el fascismo blando que enmascaran las formas del Joker. Al contrario, pienso que su baza consiste en cuestionar unas formas, unos imperativos que permanecen incuestionables. Y lejos de implicar algo negativo, ese cuestionamiento permite tanto una relación activa con la película -que no nos lo den todo masticadito- como también una vía de escape, de creación ante un horizonte algo reducido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es habitual oír en boca de alguien la frase tipo "el hombre/la mujer que nos gustaría ser". Yo creo que es falsa y que, en el fondo, esconde una negación, la de ser conscientes que nunca lo seremos pues se trata de un producto de ficción. Que seremos como los replicantes de &lt;strong&gt;Blade Runner &lt;/strong&gt;(íd, 1982) intentando alcanzar la humanidad. Pues bien, si se ha entendido mi argumento, lo que he intentado explicar es que el mal, los villanos del último cine, nos atrae porque nos permite desarrollar nuestra fantasía, ampliar nuestro universo y, en determinados casos -y pienso en el apoyo tecnológico- desarrollar nuestros propios universos, con sus códigos y reglas. En definitiva, suponen la llave para expandir nuestra imaginación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pregunta sería, ¿también puede conseguirlo el bien?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7422212038595975149-4209697744336066261?l=migajasdereflexion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://migajasdereflexion.blogspot.com/feeds/4209697744336066261/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7422212038595975149&amp;postID=4209697744336066261' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422212038595975149/posts/default/4209697744336066261'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422212038595975149/posts/default/4209697744336066261'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://migajasdereflexion.blogspot.com/2008/09/el-espectador-activo.html' title='El espectador activo'/><author><name>Óscar Brox</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17563392240239264741</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7422212038595975149.post-6159104794295846377</id><published>2008-09-16T23:00:00.002+02:00</published><updated>2008-09-16T23:05:08.355+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='dialéctica'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='el mal'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lucha'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cine'/><title type='text'>Presentación de la lucha</title><content type='html'>Una posible lectura, siguiendo a mi interlocutor,  es tratar la dialéctica de los personajes. Con &lt;strong&gt;El halcón y la flecha&lt;/strong&gt; la dialéctica quedaba reducida al mal contra el bien. El bueno era asquerosamente bueno; apenas se le puede criticar cierto vacileo y sonrisilla de listo cuando muestra sus habilidades. Unas habilidades que muestran que es un ser cuasi perfecto, puesto que no sólo es inteligente, no sólo tiene un cuerpo perfecto con el que hacer acrobacias, no sólo es guapo: es, además, íntegro hasta el hartazgo. Íntegro hasta el punto de ser capaz de sacrificar lo que fuera por el ideal justicia. Puede tener un momento de duda, pero en el momento de la verdad, la esencia &lt;em&gt;buena&lt;/em&gt; del personaje saldrá hasta comportarse de forma majestuosa y ejemplarizante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De hecho, nadie pensaba en personajes complejos que pudieran participar de lo bueno y de lo malo. De hecho, el héroe estaba tan lejos de la normalidad como el villano. Pensemos en &lt;strong&gt;Solo ante el peligro&lt;/strong&gt;. Los normales no pueden entrar en el combate que se va a dar entre lo extraordinario, tanto como bueno, como por malo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Incluso pensemos en &lt;strong&gt;El hombre que mató a Liberty Valance&lt;/strong&gt;, un héroe falso, que vive bajo una vida falsa. Y pensemos en&lt;strong&gt; Cimarrón&lt;/strong&gt;, un héroe que por sus principios no renuncia a poner en peligro a aquellos a los que ama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para no alejarnos mucho vayamos a los 80. Reagan quería un cine que apostara por los valores americanos. En España Berlanga hacía &lt;strong&gt;La vaquilla&lt;/strong&gt;, mientras en EEUU estaban con &lt;strong&gt;Rambo&lt;/strong&gt;. Pensemos en lo héroes tipo &lt;strong&gt;Rambo&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Commando&lt;/strong&gt; o &lt;strong&gt;El guerrero americano&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo este argumento pretendía que pensáramos si Joker aguantará el paso del tiempo. Este villano aporta un matiz a la narración: la dialéctica con el héroe, que no es tan héroe. Atrás quedan arquetipos de bueno y malo. El bien y el mal son complejos y se alimentan, el bueno puede producir malos resultados y el malo puedo producir buenos. Quizá ese sea el logro de los nuevos villanos. Inquietan porque interactúan con nosotros. No son villanos que no tienen nada de nosotros, tienen algo que nos asusta, porque complementan lo bueno en cuanto que nos muestran algo malo, puesto que nos atraen. Otra cuestión será si al ayudar a conocernos a nosotros mismos, premisa que no queda clara con lo mostrado en estas líneas, seríamos mejor o peor personas. El mal y el bien se presentan como entrelazados y con la dificultad de evaluar de forma sencilla, banal -tal como indicaba Oscar con anterioridad-. El mal y el bien debe de avaluarse de forma activa por el espectador, y eso supone una manera de actuar sobre él, de vincularlo. Y funciona. De momento no sabría mostrar los resultados.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7422212038595975149-6159104794295846377?l=migajasdereflexion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://migajasdereflexion.blogspot.com/feeds/6159104794295846377/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7422212038595975149&amp;postID=6159104794295846377' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422212038595975149/posts/default/6159104794295846377'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422212038595975149/posts/default/6159104794295846377'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://migajasdereflexion.blogspot.com/2008/09/presentacin-de-la-lucha.html' title='Presentación de la lucha'/><author><name>Óscar Brox</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17563392240239264741</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7422212038595975149.post-463886339258773070</id><published>2008-09-03T20:18:00.000+02:00</published><updated>2008-09-03T20:46:31.345+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='el caballero oscuro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='multisalas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='el mal'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='serie B'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='posmodernidad'/><title type='text'>Un héroe de nuestro tiempo</title><content type='html'>Creo que una de las claves de ese disfrute del mal se halla en la figura del héroe. De un tiempo a esta parte, podemos hablar de un debilitamiento del tipo-héroe clásico. Basta el sencillo ejercicio de comparar al Burt Lancaster de &lt;strong&gt;El halcón y la flecha&lt;/strong&gt; (The Flame and the Arrow, 1950) con el capitán Jack Sparrow de la saga &lt;strong&gt;Piratas del caribe&lt;/strong&gt; (Pirates of Caribbean, 2004-2007) o el aventurero Rick O'Connell de &lt;strong&gt;La momia &lt;/strong&gt;(The Mummy, 1997-2007), a su vez una explotación del tipo-Indiana Jones -que no dejaba de ser una acumulación de guiones tipo de la serie B y la aventura clásica-. Visto desde esta perspectiva, se puede ver de qué forma la ironía y el sarcasmo incipientes en los primeros héroes acaban siendo lo que define a estos últimos y, según mi opinión, lo que acaba debilitándolos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En efecto, tanto Anton Chigurh como Joker son dos personajes cuyas actuaciones conmocionan al espectador. Ahora bien, el hecho de ese impacto hemos de ponerlo en relación con los protagonistas de ambos films, Lewellyn Moss y Batman. Si recordamos, en &lt;strong&gt;Batman vuelve&lt;/strong&gt; (Batman Returns, 1992) la acumulación de villanos -y todos ellos muy carismáticos- acababa canibalizando la propia película y convirtiendo en prácticamente una parodia el título del film, pues lo menos interesante era que Batman volviese y sí, en cambio, lo que sucediese con el pingüino y catwoman. Y es precisamente ese deslizamiento progresivo hacia los villanos, el interés por dotarlos de mayor entidad y no como una mera piedra de toque para el héroe, cuya superación acabara culminando el viaje -de tintes míticos- emprendido al principio del filme, lo que propicia el progresivo desplazamiento del héroe, de su entidad, del centro de la narración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta aquí, no digo algo que no sea fácil de ver. Ahora bien, quizá sería interesante combinar esta idea con la idea del espectador-sujeto posmoderno de la sala de cine. Por un lado tenemos un cine más turbio, laberíntico, en el que la obviedad deja paso al amalgamado de formas, a lo proteico. Un ejemplo: la lógica de la televisión, el síndrome del pulsador y la forma en la que, a través del &lt;em&gt;zapping&lt;/em&gt;, el espectador da cuenta de todo aquello que está procesando a través del televisor. Visto así, podemos hablar de otro tipo de espectador, que no simplemente busca la evasión o la identificación con el héroe, sino que más bien se ha contagiado del aire irónico de éste. Es más pasivo y, digámoslo así, ya no se ve conminado a identificarse/reflejarse en el sujeto del film.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde este punto de vista, podemos pensar de qué forma incide esa pasividad en la figura del héroe y del villano. Quizá de forma algo simplista, los conflictos morales de ambos se ven redirigidos a través de la lógica del espectáculo -no podemos olvidar el peso de la CGI en toda esta serie de producciones- y, hasta cierto punto, no es difícil observar que las formas de los villanos juegan con una seducción -sobre todo, porque inducen a la reacción del héroe/espectador- a nivel visual, de la que el héroe carece. Del mismo modo, el hecho de guardar un código férreo de actuación, que se sintetiza en salvaguardar el orden -podemos decir, ¿a qué precio?- es algo que frena la libertad del héroe, y lo enclasa demasiado en su rol, por oposición a un villano que goza de mayor autonomía, tanto moral -¿a quién da cuenta de sus acciones? ¿y por qué dar?- como cinematográfica, pues su maldad será proporcional a la visualización, cosa que dentro de la industria equivale a una extraordinaria seducción del mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podemos preguntarnos si esa maldad no acaba siendo banal, pues, a pesar de plantear conflictos de calado moral ciertamente interesantes, a menudo algunos de ellos se ven resueltos con soluciones algo típicas y, en todo caso, injustas para la inteligencia del planteamiento inicial. Pero lo cierto es que, como casi todo, siempre hay más cosas detrás de la pantalla, escarbando en el interior de cualquier obra, de la que un vistazo pueda aportar. Así, es interesante pensar en la necesidad del villano, no sólo para el héroe, sino para el espectador, porque además de seducirle con la idea de un mal-espectáculo -grandilocuente, fascista, totalizador-, le obliga a replantear su relación con éste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Digámoslo claro, es quien otorga sentido a la existencia del otro. Así, no me parece descabellado pensar en el Joker como un genio maligno cartesiano que cuestiona los fundamentos que rigen el comportamiento de Batman. Y ese cuestionamiento, en efecto, es muy persuasivo, en tanto que cuenta con unas armas de efectividad retórica brutal. El problema, es evidente, reside cuando pensamos a qué instancia puede -si debe- apelar Batman, que no deja de ser un sujeto al margen de la ley, con un código marcado por la tragedia. Aún así, y creo que es interesante, pienso que toda película de héroes no deja de ser un constructo mental, un juguete parido por el cerebro del héroe, a partir del cual plantearse y volverse a plantear -y más en el contexto de las sociedades democráticas en las que vivimos- su propia existencia. Algo que, llevado al terreno cinematográfico, no deja de significar la propia existencia del espectador en la sala de cine.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De este modo, el Joker es una construcción de Batman -punto a favor para Tim Burton, que lo convirtió en la creación del atormentado Bruce Wayne- generada para cuestionar su propia identidad. Y, consecuentemente, el villano es el mecanismo cinematográfico desarrollado para cuestionar nuestra labor como espectadores, es decir, para poner en cuestión si ese espectador pasivo propio de la posmodernidad es el rol a asumir o no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pienso que la seducción del mal, en el fondo, no deja de ser un efecto de esta época. Un efecto que nos invita a pensar nuestro papel en la sala oscura, y nuestra relación con unas películas dirigidas al público de multisalas, que chocan, ya desde su origen, al plantear unos conflictos más allá del público al que van destinados. En síntesis, el villano, como a Batman, nos obliga a reaccionar ante lo que somos, espectadores pasivos/héroes atormentados de un cine cuya capacidad retórica desborda los límites establecidos por la industria del ocio. ¿Seguimos en la caverna?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7422212038595975149-463886339258773070?l=migajasdereflexion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://migajasdereflexion.blogspot.com/feeds/463886339258773070/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7422212038595975149&amp;postID=463886339258773070' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422212038595975149/posts/default/463886339258773070'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422212038595975149/posts/default/463886339258773070'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://migajasdereflexion.blogspot.com/2008/09/un-hroe-de-nuestro-tiempo.html' title='Un héroe de nuestro tiempo'/><author><name>Óscar Brox</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17563392240239264741</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7422212038595975149.post-3213605006490938681</id><published>2008-08-31T22:38:00.004+02:00</published><updated>2008-09-01T00:26:29.321+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='villanos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='reflexión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='racionalidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='posmodernidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cine'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mal'/><title type='text'>El mal y la racionalidad</title><content type='html'>Podemos hablar de un salto en el trabajo de los guionistas y de las producciones americanas. Series como &lt;strong&gt;House&lt;/strong&gt; abrieron la puerta para personajes siniestros del tipo &lt;strong&gt;Dexter&lt;/strong&gt;, penosos del tipo del protagonista de &lt;strong&gt;Californication&lt;/strong&gt;, y horrorosos (por aburridos) del tipo &lt;strong&gt;Moonlight&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez llegó la figura del antihéroe la figura del villano iba a sufrir ciertas transformaciones. El villano de &lt;strong&gt;Mission:Impossible 3&lt;/strong&gt; molaba, pero los villanos que han traido tela han sido los de &lt;strong&gt;No es país para viejos&lt;/strong&gt; y el Joker de &lt;strong&gt;El Caballero Oscuro&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos villanos que inquietan, y dos villanos exigentes. En principio son exigentes en cuanto a escenografía, puesto que los actores que los interpretan han realizado un fantástico trabajo de interpretación y la caracterización y la puesta en escena son geniales. Pero lo realmente resaltable de estos villanos es cómo actúan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una primera sensación dejan estos villanos. Son inquietantes en cuanto que parecen no ser humanos, cuando sabemos en lo más profundo que lo son. Pero la última cuestión, con la que iniciar la discusión sería hasta qué punto y por qué nos hacen perder cierta confianza en el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También tendremos que tratar qué simbología guardan detrás y por qué hieren sensibilidades cuando no torturan o no asesinan de forma &lt;em&gt;gore&lt;/em&gt;. Tendremos que ver las diferencias que tienen estos dos villanos y relacionarlos con otros, como Dexter (si lo es), Norman Bates o los psicópatas de &lt;strong&gt;Funny Games&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y dos temas que creo que pueden interesar y que motivan el título de esta primera entrada. Por un lado la relación que tienen con el mal, o con diferentes tipos de mal o males. Por otro lado, ¿hasta que punto son racionales (de acuerdo con el sistema de moralidad que poseemos) y hasta qué punto son personas? ¿Pueden ser personas y no ser morales? ¿Pueden actuar mal sabiendo que actúan mal? ¿Serían enfermos con sociopatías provocadas por disfunciones hormonales o tendrían traumas que los hacen malos cuando en realidad son buenos (psicología evolutiva)?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro tema es por qué gustan. ¿Nos gusta el mal? ¿Disfrutamos cuando vemos el mal sabiendo que es una película? ¿Nos gustan las &lt;em&gt;snuff movies&lt;/em&gt;?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una primera piedra en la construcción de un diálogo que nos llevará por temas morales (la bondad y la maldad), epistémicos (cómo ven el mundo y cómo lo vemos) e históricos (¿inquietarían igual en otro momento de la historia?, ¿suponen un mensaje conservador?).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer guante está lanzado. Abran juego, señoras y señores.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7422212038595975149-3213605006490938681?l=migajasdereflexion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://migajasdereflexion.blogspot.com/feeds/3213605006490938681/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7422212038595975149&amp;postID=3213605006490938681' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422212038595975149/posts/default/3213605006490938681'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7422212038595975149/posts/default/3213605006490938681'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://migajasdereflexion.blogspot.com/2008/08/el-mal-y-la-racionalidad.html' title='El mal y la racionalidad'/><author><name>Questor</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00627345550897568842</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
